Además de ocuparnos de casos para los que se requiere la presencia de un abogado laboral en Barcelona, podemos llevar procesos de divorcio y todo lo que esto conlleva. En estos casos, si una de las partes quiere quedarse con la propiedad de la vivienda que el matrimonio adquirió de forma conjunta, lo más recomendable es optar por la extinción del condominio. Vemos ahora de qué se trata.

A la hora de plantearse el futuro de la vivienda adquirida por ambas partes y de la hipoteca que lleve aparejada hay varias opciones a tener en cuenta. Una de ellas es ponerla en venta y, con el importe obtenido, cancelar la hipoteca y dividir las ganancias. Si el dinero obtenido no es suficiente, será necesario repartirse las pérdidas.

Otra vía es que una de las partes quiera quedarse con la propiedad de la vivienda. En estos casos, la fórmula más pertinente es la extinción del condominio. Se trata de una forma de transmisión que, desde un punto de vista fiscal, es mucho más barata que el hecho de que una persona venda su parte de la casa a su ex pareja. Lo decimos porque esta operación tributa por Actos Jurídicos Documentados (AJD), aplicando entre un 0,5% y un 1% (en función de la Comunidad Autónoma) sobre el valor real de los bienes adjudicados. En cambio, en el caso de que se operase como una compra-venta se aplicaría entre un 6%y un 7%. Por lo tanto, el ahorro si se opta por la disolución de condominio es considerable.

Tanto la venta de la vivienda como la extinción del condominio se han de realizar ante notario. Pero insistimos en que, a nivel fiscal, la última opción es mucho más económica. Sea como sea, una de las partes dejará de ser propietaria de la vivienda y traspasará su parte a su ex pareja. En estos casos no se necesita la autorización del banco. Eso sí, si la persona que cede su proindiviso recibe más dinero de lo que vale su parte, deberá tributar en el IRPF por ese incremento de patrimonio.

Decíamos que, al extinguir el condominio, una de las partes deja de ser propietaria pero se mantiene como titular del préstamo hipotecario. Por lo tanto, deberá hacer frente a las obligaciones con el banco. Para evitar problemas en este sentido, en Letrados Barcelona te recordamos que lo más aconsejable es acudir al banco a solicitar la novación de la hipoteca y, cuando esté aprobada, acometer la extinción del condominio.