Publicamos sentencia en la que se declara la nulidad del despido.

“Es un despido nulo que no improcedente porque la empresa huebiese tenido que seguir un  expediente de regulación de empleo (ERE). Alegamos en nombre de la demandante dicho defecto, la demandada (SAR QUAVITAE) no pudo demostrar que se habian seguido los requisitos necesarios y la juagadora en primera en instancia y el TSJC en segunda instancia sentenciaron que la empresa huese tenido que seguir el procedimiento de despido colectivo, o al menos haber aportado las pruebas suficinetes, en consecuencia la trabajadora demandante fue readmitida en su puesto de trabajo, conservando los derecho así como precibiendo los salarios no percibidos”.

 

 

Abogado especialista en Extranjería de Letrados Barcelona

Pere Banús Ferrer

Icab 23755